Diferencia entre un préstamo y una línea de crédito

En el mundo de las finanzas te habrás dado cuenta de la existencia de muchos términos, los cuales muchas veces pueden ocasionarnos importantes confusiones que nos lleven a cometer errores. Por eso la importancia de que puedas conocer cada uno de ellos, y misma razón por la cual hoy queremos dejarles muy clara cuál es la diferencia entre un préstamo y una línea de crédito.

Son muchas las personas que suelen hablar de estos pensando que se habla de la misma idea, cuando no lo son. Así que lo primero que tienes que entender antes de continuar, es que no son lo mismo. Cada uno cuenta con sus características propias que te pueden hacer elegir entre una y otra.

Por lo tanto, la información será clave en todo esto y sobre todo si quieres seguir conociendo y participando del sector financiero.

Las confusiones nos llevan a cometer errores

Es lamentable saber que son muchas las personas que le temen a todo lo relacionado con las finanzas por el hecho de haber atravesado una mala experiencia. Y esto en la mayoría de los casos sucede por el desconocimiento.

Y es que, llegar y tomar una decisión que involucre tus finanzas personales no es nada fácil, no es llegar y elegir entre un producto financiero y otro. Esto supone que puedas informarte, que puedas investigar, que puedas llevar a cabo un análisis y ver distintas opiniones al respecto.

Aunque no lo creas, puedes navegar sin dificultados por las finanzas, siempre y cuando te vayas informando en todo momento.

Y si este es tu caso, queremos que vuelvas a confiar en los beneficios (que son reales) que puedes obtener de este mundo. Ya verás que desde hoy en adelante puede ver con otros ojos esta área a la cual muchos mexicanos temen.

La línea de crédito

La línea de crédito será una cantidad de dinero que el banco ponga a tu disposición durante un periodo de tiempo determinado y el cual tú has aceptado.

Para entenderlo mejor, no se trata de que una institución financiera te pase una cantidad de dinero específica, más bien se trata de que vayas disponiendo de dinero según las necesidades que tengas. Todo esto por medio de una cuenta o de una tarjeta.

Considerando además, que solo vas a pagar los intereses del monto que hayas dispuesto. Eso si debes prestar atención, porque en la mayoría de los casos se te cobrará una comisión por el saldo que no utilizaste.

El préstamo

En el caso del préstamo ocurre todo lo contrario, el banco o una entidad financiera se encarga de prestarte una cantidad determinada de dinero al inicio de tu operación. Teniendo como condición que en un plazo establecido devuelvas todo ese dinero, además de los intereses.

Sin olvidarnos que tendrás que pagar mes a mes una cantidad específica previamente establecida en el contrato.

Grandes diferencias entre un préstamo y una línea de crédito

Que puedas conocer las diferencias te ayudará a identifica cuál de estas dos alternativas es la que mejor se adapta a tus necesidades:

  • Cuando utilizas un préstamo, el banco te presta una cantidad de dinero, en cambio con una línea de crédito tu puedes ir disponiendo de dinero en el momento que quieras.
  • En un préstamo tienes que ir pagando desde el inicio intereses, y si se trata de una línea de crédito, los intereses serán pagados solo cuando hayas dispuesto del capital necesario.
  • El plazo al cual puedes acceder en una línea de crédito es menor al que puedes obtener en un préstamo.
  • Puedes renovar una línea de crédito cuantas veces desees cuando esta vaya a vencer, en cambio con un préstamo existe solo un plazo establecido.
  • Por lo general los intereses que debes pagar con una línea de crédito son más elevados que los de un préstamo.
  • Cuando se pide un préstamo, es por lo general para poder cubrir la adquisición de bienes de alto valor. Si se trata de una línea de crédito, esta suele ser solicitada por autónomos o pequeñas y medianas empresas que necesitan cubrir sus necesidades de liquides en momentos determinados. 

Toma la mejor decisión

Como hemos podido observar, ambos productos financieros cumplen con darte la posibilidad de acceder a dinero que no tienes, por lo tanto sí o sí te serán de gran ayuda. Pero, ¿cómo saber cuál es realmente tu mejor opción? Para que puedas elegir el mejor te dejamos los siguientes consejos:

  • Por nada del mundo te quedes con la primera opción que aparece frente a ti. Siempre le recomendamos lo mismo a nuestros lectores, tienes que investigar y analizar con calma todas las opciones. Hacer comparaciones es una excelente alternativa.
  • Si te encuentras a segundos de firmar el contrato, tómate el tiempo para leerlo de principio a fin. Esto es clave para que tengas conocimiento absoluto de lo que estás realmente contratando, además de conocer tus derechos y obligaciones.
  • Es importante que tengas claro cómo se encuentra tu situación económica personal, porque en base a esto se tendrán que determinar las cuotas que vas a pagar. Así que antes de ir a firmar, tienes que sacar cuentas. De esta manera evitarás que el financiamiento se convierta en una pesadilla y que se te haga imposible poder cumplir con los pagos.
  • Analiza bien cuánto es el dinero que vas a necesitar y por cuanto tiempo para tomar una decisión.

Como has podido ver, el préstamo y la línea de crédito son operaciones muy distintas. Por lo que, si vas a tomar una de las dos, tienes que saber muy bien de qué se trata.

Aunque sí tienen un factor en común, en ambos casos tienes la obligación de devolver el dinero en un plazo determinado y con los intereses que han sido previamente acordados.

Con todo aclarado, nos vemos en una próxima oportunidad para seguir aprendiendo y descubriendo todo lo que el mundo financiero te puede ofrecer.

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